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EL CUIDADOS DE LOS PIES

Los pies suelen ser una de las zonas del cuerpo más descuidadas. Si bien son los encargados de soportar el cuerpo y facilitar la habilidad de movimiento, muchos les restan importancia.

En Invierno al llevarlos tapados, olvidamos un poco el cuidado de los mismos y es cuando nos sacamos las medias y calzamos sandalias cuando nos damos cuenta de los problemillas que puedan surgir.

Para mantener el pie cuidado es fundamental una buena pedicura al menos una vez al mes. Y una rutina diaria sobre ellos, del mismo modo que nos cuidamos la cara es aconsejable cuidar los pies

Los talones agrietados y resecos

En verano con las sandalias, el contacto con el aire, andar descalzos, pueden provocar un aumento de la sequedad de los pies  sin embargo, la excesiva sequedad en los pies se puede padecer durante todo el año, lo que puede provocar incluso grietas en los talones que pueden hasta sangrar y doler al andar.

Si la piel seca y muy dura es demasiado gruesa, es necesario cortar la piel muerta. Si se escoge este método como primera puesta a punto después por que la piel es exageradamente gruesa, hay que hacerlo con mucho cuidado de no cortar piel sana y no provocar una herida.

Sobre la sudoración excesiva de los pies

es muy importante la higiene diaria, no solo con agua sino con jabones que retiren estas bacterias.

Igualmente los agentes desodorantes, estos eliminan el olor del sudor al llevar alcohol y otros desinfectantes.

También regulando la transpiración con agentes secantes o anti-transpirantes como pueden ser los polvos de alumbre, cloruro de aluminio o hexahidrato de aluminio.

Rozaduras de los zapatos

Las rozaduras de los zapatos, sobretodo cuando nos quitamos las medias o los calcetines parece una cosa irremediable sobretodo en verano y con zapatos nuevos.

Hemos de evitar llevar el zapato nuevo demasiado tiempo.

Cuando la piel del zapato es demasiada dura o alguna costura del zapato molesta, el zapatero lo podrá adaptar a la forma del pie humedeciéndolo algo.

Los callos

Los callos es un exceso capa cornea o células de piel muerta, se trata de una hiperqueratosis. Se forma como defensa de protección del pie frente a una rozadura continuada o presión continuada. El callo es como la durezas descritas pero centradas en una parte más concreta y pequeña.

Para eliminarlos, podemos usar una solución de colodión elástico con salicílico y progresivamente se ira ablandándolo, hasta que con ayuda de un palito, salga fácilmente, toda la piel arrastrando el clavo.

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